martes, 9 de agosto de 2016

Liderar es decidir de forma acertada. Modelos y técnicas

En toda organización (empresarial, política, deportiva…) nos encontramos con personas que se encuentran en la cúspide de la misma, en los órganos directivos, y que son o deberían ser la referencia de ella. En algunos casos mal denominamos a esta personas líderes y digo mal denominamos porque el liderazgo se gana, no es cuestión de un nombramiento o de la obtención de un  puesto determinado. El cargo no da liderazgo.

Entre los aspectos o características que hacen de una persona un líder podemos enumerar muchos, entre ellos:

·        Persona con principios y valores.
·        Persona que ejerce influencia positiva en sus seguidores.
·        Persona con visión y estrategia.
·        Persona que alinea a las personas tras un conjunto de objetivos comunes.
·        Persona que hacer crecer a sus seguidores.
·        Persona que orienta la organización hacia la responsabilidad social.
·        Persona que orienta a la organización hacia el futuro.

Sin embargo, hoy me voy a centrar en otra cualidad de la que un líder no puede carecer: La capacidad de decidir de forma acertada!!! Vamos a ello.

Como podréis entender la dificultad que se esconde detrás de esta máxima es enorme porque se divide en un binomio trascendental:

A-   Capacidad de decidir
B-    Hacerlo de la forma acertada

Con respecto a la capacidad de decidir a nadie se le puede escapar que un LIDER en ningún caso pude quedar paralizado ante la toma de una decisión y no podemos olvidar que no tomar una decisión es ya una decisión en sí misma con consecuencias inmediatas. Un líder decide.

Por otro lado, no es de recibo mirar para otro lado o “escurrir el bulto” en la toma de decisiones si se tiene competencia, potestad o responsabilidad en la toma de las mismas.

Por tanto, si no eres capaz de decidir menos lo eres de liderar.

No podemos olvidar que en la actualidad nos enfrentamos a diferentes problemas cada vez más complejos, en entornos menos ciertos y que requieren mayor rapidez en su solución. Por ello, frente a aquellos problemas  conocidos y repetitivos  con soluciones y decisiones programadas, hoy nos encontramos, cada vez más, con problemas y soluciones no previstos que requieren decisiones mucho más arriesgadas (Decisiones no programadas)

Por tanto,  el mero hecho de decidir no es suficiente sino que es importante hacerlo de la forma acertada o al menos hacerlo utilizando las herramientas que permitan tomar una decisión de forma trabajada y estudiada. No es baladí recordar que las organizaciones se crean, crecen, prosperan o fracasan por las decisiones de sus directivos.

En cualquier organización el líder se enfrenta  a la toma de decisiones que pueden ser dos tipos:

1.     Decisiones individuales
2.     Decisiones organizacionales

Así,  en función del tipo de decisión que se trate,  individual u organizacional, podemos utilizar diferentes modelos o técnicas que nos permitan tomar la mejor decisión posible según sean los modelos organizacionales y el problema que se plantee (Programado o no programado)

1. Decisiones individuales: Son aquellas a las que se enfrenta el directivo en su día a día y que toma en el ámbito de sus competencias y responsabilidades.

En este tipo de toma de decisiones individuales  nos encontramos con dos enfoques, en función del tipo de problema al que se presenta el directivo:

a.     Enfoque racional:

Cuando los problemas a los que se enfrentan el directivo en la toma de una decisión son programados, habituales y conocidos, entonces podemos utilizar un procedimiento sistemático que según este enfoque racional estaría dividido en 8 etapas:

§   Monitorear el entorno de decisiones: Ver las desviaciones sobre objetivos planteados.
§   Definir el problema de decisión: Identificar los detalles del problema (Dónde, cómo, cuándo, quién)
§   Especificar objetivos de decisión: Determinar los objetivos que se deben alcanzar con la decisión a adoptar.
§   Diagnosticar el problema: Analizar, comprender e indagar  en la causa del problema.
§   Desarrollar soluciones alternativas: Comprender  y analizar diferentes opciones.
§   Evaluar alternativas: Estimar la probabilidad de éxito de las mismas.
§   Elegir la mejor alternativa: Análisis definitivo de todos los elementos y toma de decisión.
·   Implementar alternativa elegida: Asegurar que la decisión se lleva a cabo utilizando los medios técnicos, humanos… necesarios.


Cuándo aplica este enfoque: Este sistema de toma de decisiones basado en procesos sistemáticos  es adecuado para organizaciones con poca competencia , entornos estables y para problemas conocidos.

¿Pero qué sucede cuando las decisiones se deben tomar en situaciones de gran incertidumbre  y con gran rapidez? Aquí  nos encontramos con el segundo enfoque dentro de las decisiones individuales que toma el directivo…

b.     Perspectiva de la racionalidad limitada:

Cuando los problemas que surgen no están programados, cuando las decisiones no suelen estar bien definidas, cuando  nos encontramos ante situaciones complejas y multidimensionales, cuando nos sentimos limitados por las presiones del entorno de trabajo cuando el entorno es cambiante y se requiere gran rapidez… es muy difícil decidir de forma acertada ¿Qué debemos hacer?

En estos casos, es difícil aplicar la lógica secuencial y por ello tenemos que introducir un elemento fundamental: La intuición.

No caigamos en el error de confundir intuición con decisiones arbitrarias sin un estudio serio y riguroso. Esto no sería intuición sino un despropósito y una temeridad!! Hablo de aplicar en la toma de decisiones la experiencia y la sabiduría  acumulada durante años y que es fruto de estudio, trabajo y esfuerzo sin descanso. Aquél sin experiencia que no sea osado.

La intuición aplica a la hora de tomar  decisiones cuando los directivos tienen recursos y tiempo muy limitados. No es desdeñable observar cómo en el mundo actual  (incierto, complejo y vertiginoso) la “visión” de los líderes cada vez tiene más peso para la supervivencia de las organizaciones.

Algunas pautas para la toma de decisiones  en la perspectiva de racionalidad limitada pueden ser:

§  No acumular datos y más datos. Evitar la “parálisis por análisis” y recordar que “más no es mejor”
§  Enfocarse en la información que se considere más relevante.
§  Filtrar realmente lo importante de la cuestión. Desgranar el polvo de la paja.
§  Si no se es experto en el asunto no fiarse de la intuición y pedir opinión a un especialista en la materia.
§  Anticiparse al problema, en la medida de lo posible, diseñando una buena estrategia.

Cuándo aplica este enfoque: En entornos con incertidumbre, ante problemas no programados y multidimensionales  y ante decisiones que requieren de rapidez.

Lo ideal sería buscar un equilibrio entre el análisis racional y la intuición en la toma de decisiones individuales por parte de un líder, lo que aumentaría considerablemente la posibilidad de adoptar una decisión acertada.



                    
2. Decisiones organizacionales: Son aquellas que afectan al conjunto de la organización y en donde se ven involucrados muchos departamentos, personas con diferentes puntos de vista  y que por tanto, van más allá de la decisión de un solo directivo.

Las decisiones organizacionales dependen en gran medida del tipo de organización al que nos enfrentamos en función de estructura organizacional, cultura organizacional, sector y entorno en el que compite etc…

De esta forma nos podemos encontrar en las organizaciones con cuatro tipos - modelos principales en los procesos de tomas de decisiones organizacionales. Así:

a.      El enfoque de la ciencia administrativa
b.     El modelo de Carnegie
c.      El modelo de proceso incremental de decisión
d.     El modelo de cesta de basura.

a.      El enfoque de la ciencia administrativa:

Este enfoque es análogo al enfoque racional de los directivos individuales. Cuando los directivos son capaces de identificar  las variables relevantes implicadas en la resolución de un problema organizacional, pueden  entonces dar una respuesta inmediata al mismo. En estos casos el enfoque de la ciencia administrativa puede ayudar a resolver la toma de decisiones organizacionales ya que existen procedimientos esquemáticos  para tomar decisiones y resolver problemas.

Cuándo aplicar este enfoque: Es un buen sistema para resolver decisiones organizacionales cuando los escenarios son conocidos, los problemas programados, identificables, cuantificables  y cuando ante este tipo de decisiones no existen grandes contradicciones y luchas entre los directivos.

Existen  muchas organizaciones que utilizan este enfoque para resolver problemas conocidos a través de modelos  matemáticos, de programación, modelos estadísticos, diagramas etc…

b.     El modelo de Carnegie (Cyert, March, y Simon)

Frente a la toma de decisiones programadas (Enfoque de la ciencia administrativa) las organizaciones se encuentran, cada vez más, inmersas en un entorno cambiante, ante la asunción  de decisiones urgentes y no previstas de antemano, ante información limitada y con numerosas restricciones  y en donde, ante un problema, hay diferentes visiones de los directivos ¿Qué hacer en estos casos?

Cuando las decisiones implican a muchos directivos y estos no están de acuerdo con las prioridades del problema hay que buscar una coalición de estos directivos cuyos objetivos deben ser:

·        Analizar conjuntamente e interpretar metas y objetivos.
·        Compartir opiniones y cambiar puntos de vista.
·        Negociar los problemas.
·        Encontrar una solución satisfactoria (mediante medios cuantitativos, cualitativos, intuitivos…)
·        Obtener apoyo social para aplicar la solución.

Es importante entender que la solución debe ser satisfactoria, entendida esta como una decisión aceptable para el conjunto de la organización y no como la solución óptima. La finalidad debe ser que la coalición esté orientada hacia la consecución de unas metas comunes.

Cuándo aplicar este enfoque: Este modelo es válido cuando los directivos no están de acuerdo ante la gravedad del  problema y cuando se requiere análisis, negociación y acuerdos para establecer  las metas organizacionales.

c.      Modelo del proceso incremental de decisión (Henry Mintzberg)

Según este modelo las decisiones importantes en las organizaciones están formadas por pequeñas elecciones que se combinan entre ellas para dar lugar a la decisión más importante. Así, estas combinaciones de decisión producen diferentes ciclos y estadios que finalmente pueden dar lugar a una solución totalmente diferente a la inicialmente prevista.

Según este modelo hay  tres fases en la toma de una decisión:

·        Fase de identificación: Los directivos se percatan de la existencia de un problema que necesita tomar una decisión.
·        Fase de desarrollo:  En esta fase se formula una solución para resolver el problema.
·        Fase de selección:  Es el momento en que se elije una solución.

En todas las fases  y según la organización de que se trate y en función del problema concreto, se pueden utilizar mecanismos de la ciencia administrativa o del modelo Canergie, elementos cuantitativos, cualitativos o la intuición para obtener el mejor diagnóstico y la mejor solución posible.

Es necesario entender que la toma de decisiones es un proceso dinámico, de interacción y que  por tanto, se producen situaciones constantes de retroalimentación pudiendo volver a una fase anterior  hasta que se encuentre una solución satisfactoria.

Cuándo aplicar este enfoque: El modelo del proceso incremental es interesante cuando el problema está definido pero , sin embargo, la soluciones son inciertas y en donde es mejor ir paso a paso y observar si se va dando con la solución acertada.

En ocasiones, se puede aplicar la combinación de los modelos del proceso incremental y de Carnegie  para aquellos casos en donde ,tanto para la identificación del problema como para la solución del mismo ,existen altas dosis de incertidumbre (lo que suceden en gran parte de las organizaciones actuales)

En este caso, sería conveniente aplicar el Carnegie  para identificar el problema (negociación, coalición) y aplicar el proceso incremental para encontrar la solución adecuada (retroalimentación, prueba y error…)

d.     El modelo de cesta de basura (Cohen, March y Olsen)

Según este modelo las decisiones organizacionales son fruto de flujos independientes que fluyen por toda la organización. Los cuatro flujos relevantes son:

·        Problemas: Puntos de insatisfacción en la organización.
·        Soluciones potenciales: Ideas que aportan los integrantes de la organización.
·        Participantes: Personas que entran y salen en la organización.
·        Oportunidades de elección: Circunstancias en que una organización toma una decisión (Empleados, productos, relaciones dentro de la organización…)

Será de la interacción  y de la coordinación de estos flujos  en donde se produzcan decisiones organizacionales y que no serán fruto de ninguna secuencia lógica. Las soluciones y los problemas, según este modelo, son sucesos independientes que sólo se resolverán  cuando el problema, los participantes, las oportunidades y las soluciones potenciales coincidan en un punto. Tal vez nunca se llegue a dar tal situación.

En este caso nos encontraríamos ante una especie de anarquía organizada (Cesto basura) en donde los sucesos ocurren de forma casual y entrelazados y en donde  los procesos de decisión no son concebidos como una secuencia lógica que  comienzan con la identificación de un problema y acaba con una solución.


Cuándo aplicar este enfoque: El modelo de cesta basura aplica para aquellas organizaciones que se mueven en entornos de extrema incertidumbre  y en donde las estructuras son netamente horizontales, flexibles y orientadas hacia una organización que aprende.

A través de este artículo he intentado hacer ver cómo liderar va mucho más allá de la capacidad para tomar una decisión. Liderar es decidir sí, es cierto, pero ante todo y sobre todo hacerlo de la forma acertada.

Un saludo. Alberto Galarreta

Fuentes: Teoría y diseño organizacional (Daft), Estrategia competitiva Porter



2 comentarios:

  1. Excelente este blog si tu no te lideras al EXITO como liderasa a los demas

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  2. Muchas gracias. Conocerse primero, liderar después. Saludos

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